El fútbol también puede unir al mundo: una reflexión de pasión y humanidad rumbo al Mundial 2026
Virgilio Almazán
Luciérnaga Noticias
En entrevista exclusiva, Su Excelencia Abolfazl Pasandideh, Embajador de Irán en México, habla del papel del deporte como puente cultural, la hermandad entre ambas naciones y la expectativa por la justa mundialista.
Por: Maestra Paulina Echagaray Palomares y Maestro Juan Carlos Ortega Prado
Traducción y asistencia: Amirreza Khirandish Marzani
CIUDAD DE MÉXICO. – A días del Mundial 2026, que tendrá a México como uno de los países sede junto con Estados Unidos y Canadá, el embajador de la República Islámica de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, sostuvo una conversación franca y reflexiva sobre el poder del deporte para tender puentes entre culturas, incluso en contextos de tensión internacional.
Con una declaración que resume una postura histórica, el diplomático afirmó con seriedad: “En 250 años, Irán no ha atacado a ningún país”. Con ello subrayó una trayectoria pacífica que, en su visión, contrasta con los obstáculos burocráticos que aún enfrentan muchos ciudadanos iraníes para obtener visas y participar en eventos globales. Por eso, extendió una invitación directa a los mexicanos: “Los invitó a apoyar a la selección iraní”, destacando la hermandad que existe entre ambos pueblos más allá de las diferencias geográficas y políticas.
Para Pasandideh, el fútbol es mucho más que un juego: es un puente cultural. Durante la entrevista, describió con calidez cómo se vive este deporte en los hogares de Irán, donde las reuniones familiares para ver los partidos incluyen frutos secos y dulces tradicionales, creando un ambiente de comunidad y alegría. Un escenario que, aseguró, no dista mucho del que se vive en México.
En el aspecto técnico, el embajador reveló que actualmente 50 jugadores iraníes se encuentran en entrenamiento de cara a los próximos compromisos internacionales, con la mira puesta en llegar en óptimas condiciones al Mundial 2026.
Sin embargo, más allá de los resultados deportivos, los entrevistadores enfatizaron el verdadero propósito del encuentro periodístico: “El objetivo de nuestra entrevista fue abrir un espacio de diálogo donde el fútbol sirva como un puente entre culturas, incluso en tiempos difíciles. Conversamos sobre la resiliencia del pueblo iraní, los valores que el deporte puede transmitir en contextos complejos y cómo México, como sede del Mundial 2026, puede ofrecer un espacio de respeto y entendimiento, más allá de las fronteras políticas, a través de la pasión por el fútbol”.
Así, entre la política y la emoción del balón, la voz del embajador iraní dejó una lección clara: en un mundo a menudo dividido, el fútbol también puede unir. Y el Mundial del 2026 será, sin duda, una nueva oportunidad para demostrarlo.