Cútzeo y Santiago Conguripo celebran 480 años de hermandad con música, danza y tradición)
Fany Almazán
Luciérnaga Noticias
La alegría, los abrazos y la música fueron protagonistas en el encuentro de la Hermandad entre Cútzeo y Santiago Conguripo, que este año conmemoró 480 años de unión fraterna. Con entusiasmo, los habitantes de ambas comunidades se reencontraron para dar inicio a la tradicional Fiesta de los Tres Viernes, una celebración que reafirma la identidad y el lazo histórico que los une.
Tras el saludo fraterno y el baile de la música representativa de la región, comenzó el esperado desfile, que llenó de color y tradición las calles. Diversos grupos culturales, instituciones educativas y asociaciones participaron con entusiasmo, mostrando el talento y la riqueza cultural de la región.
Participantes destacados del desfile
- Danza de los Moros, Ajuchitlán, Gro.
- Danza Chimecua, Tenencia de Purechucho
- Escuela Primaria Ricardo Flores Magón
- Escuela José María Morelos, Barrio Las Tejerías
- Misiones Culturales
- CECYTEM extensión San Jerónimo
- Grupo Sabor Arte y Cultura, Cútzeo
- Escuela de Futbol Atlético Morelia, Cútzeo
- Universidad Americana de Comercio e Informática (UACI)
- Comercios locales como Jugos y Licuados Cayita, Papelería Blue, Moto Partes Rocha, Construrama Infante, entre otros
- Club de Zumba, Unidad Deportiva
- Nissan Autocom, Buggis y Motos Huetamo - Amigos de a Caballo de Huetamo y San Lucas
- Protección Civil y Seguridad Pública
Cada contingente aportó su energía y entusiasmo, convirtiendo el desfile en un mosaico de cultura, deporte, educación y tradición. La participación de instituciones educativas y grupos artísticos reafirmó que la hermandad no solo se celebra con historia, sino también con el presente vivo de sus comunidades.
La Fiesta de los Tres Viernes es más que un evento cultural: es un símbolo de identidad y continuidad. Padres, hijos y abuelos se sumaron al festejo, demostrando que la hermandad entre Cútzeo y Santiago Conguripo sigue vigente y se fortalece con cada encuentro.
Con música, danza y alegría, los pueblos celebraron no solo 480 años de historia compartida, sino también la certeza de que la tradición y la fraternidad seguirán marcando el rumbo de sus comunidades.